LA E.P.A. Y EL COSTO DE LA POLUCIÓN. Artículo de opinión por el editor del blog, Ing. Jorge Casale



Un artículo del New York Times cuestiona la decisión de la E.P.A. (Agencia de Protección Ambiental de los EEUU) de dejar de calcular los beneficios para la salud de reducir la contaminación del aire, aumentando los límites de polución admisibles de las regulaciones.

Si en un primer análisis esos costos no se tienen en cuenta, ello representa un gran beneficio económico para las empresas polucionantes, ya que permitirían relajar fuertemente las regulaciones antipolución, en especial a las industrias de los combustibles fósiles y de todas aquellas que implican el uso de sustancias derivadas de esos combustibles para su evolución y desarrollo.

Explica el artículo que “la EPA ya no consideraría los efectos sobre la salud en los análisis de costo-beneficio necesarios para las regulaciones de aire limpio”.  Al no incluir el costo de evitar los perjuicios para la salud ocasionados por los polucionantes dentro del análisis del costo-beneficio se estaría ignorando su influencia sobre la salud humana. Es decir, se sometería el bienestar del hombre al resultado de un cálculo de costo-beneficio donde el costo lo paga el hombre y el beneficio lo recibe la industria.

Este comentarista, sin embargo, estima que los cálculos de costo-beneficio son bastante más complicados de lo que algunos parecen creer. Los beneficios que aparentemente recibe exclusivamente la industria también se extenderían a la economía nacional que, juiciosamente invertidos, podrían implicar una mejora en la calidad de vida de la población en general, incluyendo su salud. Cuál es la relación entre una y otra, este comentarista no está en condiciones de estimar. Sólo se limita a apuntar que resulta muy fácil cargar los tantos a la industria, una posición político-ideológica ciertamente opuesta a la favorecida por el actual gobierno de turno de los EEUU.

La posición de este comentarista es evitar postulados principistas irreductibles a uno u otro lado del problema, optando por decisiones políticas que promuevan el progreso del país, respetando al mismo tiempo las condiciones de vida más factibles y convenientes para la comunidad.

Fuente: E.P.A. to Stop Considering Lives Saved When Setting Rules on Air Pollution”, por Maxine Joselow, The New York Times, Ene. 12, 2026, https://www.nytimes.com/2026/01/12/climate/

 

 


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