MICROPLÁSTICOS Y BACTERIAS RESISTENTES.


Las ocurrencia de bacterias resistentes a los antibióticos comúnmente usados en tratamientos sanitarios es un problema creciente en la medicina moderna. Ahora algunos estudios están demostrando que los microplásticos pueden constituirse en soportes de colonias de bacterias demostrando que esas colonias son más resistentes a los antibióticos que las bacterias propiamente dichas.

Aparentemente, esas colonias organizadas en biopelículas viscosas dificulta que los antibióticos lleguen hasta las células del interior, constituyendo verdaderas armaduras

Dice el artículo que comentamos que “los microplásticos parecen ofrecer algo más que un simple lugar donde agarrarse. Un estudio publicado en 2026 observó que las biopelículas de E. coli formadas alrededor de microesferas de plástico eran casi siete veces más gruesas que las del grupo de control y acumulaban más componentes protectores, sobre todo proteínas”.

En otro estudio sobre E.coli cultivados sobre polipropileno y poliestireno tratados con cuatro antibióticos de los más usados, para algunos la concentración mínima inhibitoria llegó a ser casi cien veces mayor”  que al inicio del experimento llevado a cabo durante diez días. Según uno de los investigadores,  «Los microplásticos no son meros transportadores pasivos, sino focos activos para la evolución de la resistencia antimicrobiana»

En el 2025 otro estudio analizó cuatro microplásticos habituales y cuatro plásmidos de importancia clínica, resultando que la exposición elevó hasta 200 veces la tasa de transferencia “en comparación con las bacterias no expuestas, además de activar genes relacionados con el intercambio de ADN y la respuesta de emergencia celular”.

Las aguas residuales pueden provenir de muy diversas fuentes, incluyendo aguas domiciliarias y hospitalarias. “En un ensayo con aguas residuales de Noruega y Sudáfrica, cinco tipos de microplásticos modificaron de forma distinta las comunidades bacterianas. Algunas especies de   se asociaron con más fuerza a los plásticos que a las piedras usadas como control, y varios genes de resistencia siguieron siendo abundantes en el agua de salida de las instalaciones estudiadas”. Por lo tanto, aguas residuales no bien tratadas en plantas de depuración, pueden multiplicar enormemente los problemas de resistencia a los antibióticos.

Todavía hay mucho por conocer sobre los microplásticos y la resistencia de las bacterias, pero es posible recomendar las prácticas de prevención de las bacterias super resistentes como, por ejemplo, evitar el uso indiscriminado de antibióticos, limitar el uso de plásticos a los estrictamente necesarios, mejorar los procedimientos de depuración de aguas residuales, y desechar antibióticos sobrantes en sitios prescriptos.

Fuente:Los microplásticos esconden un peligro que nadie veía venir: ayudan a las bacterias a volverse más resistentes a los antibióticos”. Por Adrián Villellas, Ago. 6, 2026 EcoTicias. Eco America https://www.ecoticias.com/eco-america/


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