LA NATURALEZA COMO EMISOR DE GASES INVERNADERO
Es sabido que la naturaleza tiene sus propias fuentes emisoras de gases efecto invernadero, por ejemplo los incendios forestales y la fusión de los permafrost emitiendo C02 y las fermentaciones de material orgánico en los humedales produciendo metano. Y existen modelos que estiman las magnitudes de cada una de esas fuentes de emisiones. Pero lo que habría que tener en cuenta son las magnitudes de esos procesos relacionadas con el cambio climático: a más temperatura mayor velocidad de las reacciones químicas y biológicas de cada una de esas fuentes. Por lo tanto es fácil comprender que el cambio climático va sumar mayores grados de emisiones a las causadas por el hombre quemando combustibles fósiles, combinación que ha venido siendo considerada cuando se estima la velocidad con la que se alcanzará el límite de 2 ºC aceptable según el Acuerdo de Paris sobre el Cambio Climático (IPCC). En otras palabras, se trató como si las emisiones por parte de esas fuentes fueran constantes no importa cuán intenso sea el cambio climático.
Pero el artículo
que comentamos menciona que la velocidad de fusión del permafrost en el ártico causó
“que la tundra nórdica se haya transformado en fuente de emisiones
después de actuar por milenios como sumidero”. Y también cita que “las condiciones asociadas con el calor y la
sequedad en el Amazonas amplifican los incendios forestales debilitando la condición
de sumidero de carbón de la región”.
El problema
es que existen muy pocos datos sobre ese proceso dinámico que, sin ningún lugar
a dudas, depende de la intensidad y velocidad del cambio climático. “La retroalimentación de información sobre
el comportamiento de esos ecosistemas emitiendo más gases invernadero a la
atmósfera es tan compleja que frecuentemente es desestimada completamente”.
Hoy hay
varios grupos de científicos tratando
este problema, pero la complejidad de los modelos es tal que aún se está lejos
de poder hacer cálculos medianamente significativos. Algunos de esos grupos
haciendo simplificaciones para lograr rangos aceptables de estimaciones indican
márgenes del orden del 0,4 al 0,6ºC a sumarse a esos 2ºC. y eso podría resultar
en que estas causas podrían sumar un 60% al calentamiento por las emisiones antropogénicas.
Lo cual indica que el problema de la impresición en las estimaciones
previamente calculadas usando solo, o predominantemente, las emisiones
antropogénicas, es mayor de lo esperado. Y que la necesidad de estudios
científicos para diseñar modelos climáticos más precisos es acuciante.
Fuente:
“A Missing Piece in
Climate Models: Nature’s Own Emissions”, por James
Dinneen, Jun.17, 2026, YaleEnvironment360, https://e360.yale.edu/features/warming-induced-ecosystem-emission

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