HARINA DE PESCADO, PROTEINA Y HEDOR
La harina de pescado se utiliza para formular piensos en muchas formas de ganadería, incluyendo la aquacultura.
Se obtiene procesando pescado no necesariamente inapta para alimentación humana. Las plantas industriales que la producen normalmente están instaladas en o muy cerca de puertos pesqueros donde el pescado que llega a granel es cocinado, prensado, secado y molido para transformarlo en harina.
Pero este proceso emite hedores muy desagradables, por lo que el aire viciado que producen las fábricas de harina de pescado se encuentran en las comunidades costeras más pobres. Por su parte los mercados ricos importan los beneficios del producto, no sufriendo las consecuencias ambientales.
Sin embargo estas plantas no siempre están ubicadas en zonas económica y socialmente poco beneficiadas. Aunque en algunos lugares de producción existen normas que restringen la ubicación de las plantas a zonas alejadas no residenciales, lamentablemente, esto no siempre es así.
El artículo que comentamos se refiere a un trabajo de investigación global llevado a cabo por The Ocean Outlaw Project - una organización periodística sin ánimo de lucro con sede en Washington D.C. y produce reportajes de investigación sobre derechos humanos, trabajo y problemas medioambientales - completó recientemente una investigación global que "revela que el olor rancio de la industria fue uno de los impactos menos monitoreados, más personales y más sufridos de este mercado en crecimiento" .
El extenso trabajo de investigación mencionado expresa que "al menos la mitad de las especies capturadas por los 2400 barcos de harina de pescado evaluados en la investigación fueron clasificadas por estudios científicos como `sobreexplotadas´.... la mayoría de los buques de esta flota son cerqueros o arrastreros", la forma de pesca más dañina desde el punto de vista de la sustentabilidad ecológica.
Los inconvnientes mencionados por los entrevistados en dos docenas de países incluyeron "náuseas, dolores de cabeza, irritación ocular, mareos, ataques de tos y pérdida del apetito". Además de una plétora de inconvenientes en la vida cotidiana de la población. "En Mar del Plata, Argentina, el olor de las plantas de harina de pescado era tan fuerte que los turistas que se hospedaban en un hotel local a veces tenían que salir al patio para vomitar", denuncia el informe.(La propia experiencia de quien escribe este comentario, residente en Argentina donde Mardel Plata es el principal balneario de la costa Atlántica, corrobora lo expresado por el informe en la investigación).
El mal olor de la harina de pescado proviene de "sustancias químicas tóxicas como amoníaco, sulfuro de hidrógeno, cianuro y metano, conocidas por causar graves problemas de salud, incluido el edema pulmonar. El peor olor proviene de la trimetilamina (TMA), un gas incoloro con un olor a pescado. En 2021, la Sociedad de la Industria Química (SQI) la clasificó como altamente tóxica y cancerígena".
Los malos olores también son difíciles de medir o regular, «La tecnología para detectar y caracterizar olores complejos no se ha desarrollado lo suficiente como para constituir un método de vigilancia fiable, lo que ha dificultado la creación de marcos regulatorios»
Fuente: "Foul Fishmeal Factories: The Stench That Rich Nations Leave Behind", by Ian Urbina, Oct. 13, 2026, the Revelator.org, Pollution & Toxins, y "Food for Feed: The Price Paid Beyond the Plate | The Outlaw Ocean Project", citados por EHN:Above the fold, Oct. 14, 2026.

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