BATERÍAS A OXIDO DE HIERRO, UN PASO ADELANTE

 

Una batería de hierro-aire en fase de pruebas en Form, en Berkeley, California, EE. UU.Bloomberg

Uno de los posibles obstáculos al avance de la inteligencia artificial (IA) es la cantidad de energía que consume; su generación y distribución en forma estable y limpia es preocupación universal. Esta circunstancia requiere no solo del desarrollo de formas de energía renovable – frecuentemente discontinuas -  sino del balance entre picos de demanda y consumo. Un elemento fundamental para este logro es el avance de la ciencia y la industria de las baterías que deben ser capaces de acumular no solo grandes cantidades de energía sino, además, hacerlo por tiempos lo más prolongados posibles que las pocas horas actuales entre recargas, así como la vida útil medida en cantidad de ciclos de recarga.

La teoría y práctica de la acumulación de energía es una ciencia en sí misma. De los distintos tipos de baterías existentes, hasta el presente las de litio son las más utilizadas aunque sus problemas no hayan sido superados completamente. Y la investigación y desarrollo sobre nuevos sistemas de acumuladores no se detiene.

Hoy las baterías basadas en óxido de hierro están dando un significativo paso adelante. La empresa emergente Form Energy Inc. en Weirton, West Virginia, EEUU, ha logrado desarrollar baterías de óxido de hierro no solo de gran capacidad sino también de 100 horas de funcionamiento entre recargas. La empresa está cerrando contratos con varios centros de datos de tamaño funcional que buscan  “construir infraestructura de IA sin depender necesariamente de la red eléctrica local”.

Las baterías de óxido aire son una tecnología de almacenamiento de energía de bajo costo, segura y de larga duración que utiliza hierro y oxígeno (del aire) con un electrolito alcalino. Durante la descarga, el hierro se oxida al exponerse al aire, generando energía. Durante la carga, la electricidad invierte el proceso, convirtiendo el óxido de hierro nuevamente en hierro metálico. Al ser uno de los electrodos aire y no un cuerpo metálico sólido evita los problemas encontrados normalmente en éstos. Y el material principal es hierro, un elemento más barato y abundante que el litio y que otros metales estratégicos que intervienen en la fabricación de las baterías actualmente en uso.

El continuo avance de la ciencia de las baterías va logrando pasos significativos, como el que describe el artículo que comentamos, pero el camino a recorrer hasta solucionar en forma efectiva el problema de la ecualización de la generación y consumo de energía será largo. Y, quizás, el camino ni siquiera sean las actuales baterías, sino alguno de los caminos científicos que se estarían investigando en distintos centros tecnológicos del mundo. Sin duda será la IA que ahora genera el problema, quien ayude a resolverlo en forma efectiva.

Fuente: “Crusoe Buys Batteries That Last for Days to Power New Data Centers”, Por Mark Chediak,  Mar. 24, 2026, Bloomberg Green “Data centers powered by rust”, Bloomberg.com, ; https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-03-24/ 

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